Camarones

Tortillitas de camarones Cadiz

Si entramos por la la Iruela una vez crucemos la antigua barrera del Parque Natural de Cazorla, nos encontramos un valle alpino. Podemos ir desde la vega tropical de Granada a pie de playa, hasta la estación de esquí de Sierra Nevada en prácticamente una hora. O podemos contemplar a los cachalotes en las aguas de un estrecho donde se unen mar y océano.

Esto hace que nuestra gastronomía regional sea mas rica en géneros y recursos que la de muchos países de nuestro entorno. Caza, pescados, mariscos, cultivos de cereal, cultivos tropicales, huerta mediterránea, etc. Y por supuesto que un determinado ingrediente sea el protagonista de una determinada cocina que posiblemente no tenga mucho que ver con lo que representa a la provincia de al lado.

Tortillitas De Camarones

Es el caso de las tortillitas de camarones de Cádiz. Un plato típico, y que además posee una ortodoxia en cuanto a su preparación. Ortodoxia que se adapta a las localidades donde esta elaboración se realiza de forma habitual y tradicional.

Los camarones de Cádiz no hay que confundirlos con los de otras zonas del litoral español. Hablamos del camarón pequeñito. Marisco de mercado y precio asequible, muy abundante en la zona del litoral gaditano. Y aunque hablemos de tortillitas de camarones, tampoco es técnicamente tal, ya que no lleva huevo.

Se realiza con harina de trigo, harina de garbanzo, cebolleta, perejil, los camarones obviamente, y agua muy fría. Y esta masa se fríe, como no podía ser menos, en Andalucía, en aceite de oliva.

Es un alimento que podemos ver en muchas localidades del litoral, y que trasciende las fronteras provinciales para darse en muchos municipios costeros de las provincias de Huelva y Málaga.

Camarones En Cadiz

Poco sabemos a ciencia cierta del origen de esta receta de las tortillitas de camarones de Cádiz y su historia. Teniendo en cuenta que hablamos de Cádiz, las posibilidades se disparan en el tiempo (3.000 años de historia) y en el espacio ( Puerto de referencia desde la antigüedad clásica hasta nuestros días). Aunque la tesis mas actual dice que su recorrido en la Historia puede ser de unos 500 años, siendo una mezcla entre la farinata genovesa y las gachuelas españolas.

Estas dos masas se diferenciaban en que la farinata se realizaba con harina de garbanzos y se horneaba, mientras que la gachuela (que es el antecedente de nuestras actuales frituras) se realizaba con agua y harina de trigo, y la elaboración rebozada así se freía.

Es curioso que aunque la farinata genovesa ha tenido eco en nuestra cocina regional, no lo es menos que las gachuelas españolas también han cruzado los mares para llegar a sitios tan distantes como Japón. De hecho la tempura japonesa tiene su origen en las gachuelas que llevaron a este país asiático los jesuitas tanto españoles como portugueses.

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