Leyendas Del Albaicín. Leyendas De Calles De Granada.

LEYENDAS ALBAICIN DE GRANADA. LEYENDAS DE GRANADA

Leyendas del Albaicín de Granada. El barrio del Albaicín de Granada con años de historia por sus calles.

Y es que cuando los primeros iberos se establecen en Granada, lo hacen precisamente en esta ladera, seguramente por su carácter defensivo. A este enclave lo llamaron Iliberis. Vamos a hablar de alguna de las leyendas del Albaicín. Este singular barrio del Albaicín, por tanto, lleva siendo morada de granadinos desde algunos siglos antes de Cristo. Y muchas sandalias, botas, zapatos, escarpines y babuchas han hollado sus calles y sus pendientes, y es normal que a lo largo de los siglos, se hayan acumulado entre sus tapias, muros, empedrados y losas milenarias, energías que le dan ese toque misterioso y mágico a uno de los arrabales más bellos de España.

Y es que si nos cae la noche, pasando bajo la puerta de Fajalauza, por la calle Cruz de Piedra, no podremos de dejar de pensar en todas esas leyendas de princesas y genios que habitaban la cercana Alhambra y que guardan tesoros, pero también son depositarias de maldiciones. Conozcamos algunas de esas leyendas del Barrio del Albaicín de Granada y leyendas y misterios de Granada

 

Leyendas Del Albaicin

Y así tenemos la primera de las leyendas del Albaicín, que se da en una de esas plazuelas que surgen de entre ese enramado de callejas y callejones donde antaño, había una losa que supuestamente comunicaba con alguno de esos pasajes subterráneos de que desde la Alhambra.

Se cuenta que andando el siglo XVII, cuando el poderío de los Austrias se tambaleaba en el escenario europeo, y la Inquisición acusaba su acoso sobre brujas y herejes, que en este barrio del Albaicín, hubo una hermandad compuesta por seres de aspecto siniestro que se consideraba que eran los depositarios del secreto de un enorme tesoro.

Estos personajes se vestían con unas túnicas oscuras, y de madrugada, con cirios negros, se reunían en la plazuela que comentamos del Albaicín. Una vez allí, encendían las luminarias, y salmodiaban una serie de extrañas letanías en un idioma desconocido, hasta que la losa se abría y ellos podían pasar. Al poco, cumplida su misión, salían y se dispersaban por el Albaicín con las primeras luces del alba.

Pues en una de esas veces, una madre y sus hija los espiaron atentamente y cuando estos se fueron, recogieron restos de cera del suelo y recompusieron un cirio, pero claro, de mucho menor tamaño que los que portaban los cofrades del misterio.

 

 Leyendas Del Albaicin

 

Cuando llegó la noche, la madre y la hija encendieron el cirio recortado, y repitieron las salmodias tal y como la recordaban, y la losa se abrió. La hija entró pero, el cirio se apagó antes que la hija pudiese salir, con una parte del tesoro escondido, y la losa se cerró para siempre.

Cuentan los habitantes de esta zona del Barrio del Albaicín que se escuchan los lamentos a veces de una joven que pide ser rescatada y que dice estar emparedada. Otros dicen que el alma de la chica, vaga por las calles del Albaicín pidiendo auxilio por haber profanado los preceptos de la Santa Religión. El caso es que la leyenda ha quedado impregnando los muros de los carmenes granadinos que de noche

Vayamos ahora a la plaza y mirador de san Nicolás. Uno de los lugares mas espectaculares de Granada, sitio de encuentro de artistas y bohemios, de románticos y músicos, de turistas y de nostálgicos. Y no es para menos, ya que desde su mirador, se aprecia una de las vistas mas espectaculares de la Alhambra.

 

Barrio Del Albaicin

 

Pues en sus inmediaciones, podemos encontrar una calle con un nombre de esos que te hacen de pensar. Calle del Aljibe de la Vieja. Pero corre una leyenda por calles de Granada que trasladamos aquí, y ustedes juzguen.

Al parecer donde está la calle, había una huerta con higueras que pertenecían a una señora de avanzada edad  y solitaria llamada “María La Tomillo” . El caso es que casi nunca podía disfrutar de la cosecha de los dulces frutos, porque se los robaban. Y harta de esta situación y de ver que las fuerzas del orden no hacían nada por evitar estos desmanes, la vieja tuvo una siniestra ocurrencia.

 

Misterios De Granada

 

Corría el siglo XVII por lo a nadie extraña que la buena señora hiciera un pacto con el Diablo, de forma que los higos se le volvieran amargos a aquellos que los robaban. Este maleficio le trajo las antipatías de sus vecinos que poco a poco empezaron a tejer sobre ella una maraña de rumores brujeriles, tales como que los higos se transformaban en oro cuando su dueña los cogía.

El caso, es que después de muerta la anciana, siguieron los rumores expandiéndose por el barrio. Y desde entonces existe la leyenda que aquel que se atreva a saltar la tapia de lo que fue su casa se encontrará frente a frente con el espectro de la vieja.

Conozcamos otras de las leyendas de Granada

Real Audiencia y Chancillería de Granada

La historia de la Chancillería de Granada es una de las más terroríficas de este artículo. Y es que la leyenda de este edificio tiene como protagonistas a los dos verdugos más famosos de la historia de Granada.

 

Leyendas De Granada

 

“El cortacabezas” ya suena aterrador. El nombre de este personaje era Lorenzo Huertas, ejecutor en los últimos años del siglo XIX. El otro era Bernardo Sánchez, que murió relativamente hace poco tiempo, en 1972.

Ambos verdugos usaban la misma vestimenta a la hora de trabajar: capa negra y un sombrero de ala ancha. El caso de la leyenda es que una limpiadora asegura que una figura vestida de esta manera se le apareció en los pasillos de la Chancillería en 1988. No adivinó ningún rostro, pero el sombrero de ala ancha desapareció por una sala en específico: la del garrote vil que aún se conserva a modo de exposición.

Piedras abadía del Barrio del Sacromonte

Si eres desafortunado en el amor y quieres cambiar tu futuro respecto a él, te avisamos de que en el granadino barrio del Sacromonte puedes hacerlo.

 

 

La leyenda de las piedras de la Abadía del barrio del Sacromonte cuenta que existen dos piedras que pueden hacer los siguientes efectos:

  • Piedra blanca: está es para los infelices acompañados. Cuentan que si tocas la piedra blanca tu actual pareja desaparece automáticamente de tu vida sin dejar rastro.
  • Piedra negra: si estás en busca del amor, tocar la piedra negra te asegurará encontrar a tu media naranja en menos de un año.

La Dama blanca del Castril

Volvamos ahora hacia la calle San Luis, para tomar el callejón del Risco, y de ahí por una serie de bonitas calles empedradas. Pasemos por delante de la Iglesia del Salvador, y tomemos camino hacia la placeta del abad, para después tomar el carril de San Agustín, cuesta del Chapiz, y atravesemos el arco de San Juan de los Reyes y tomaremos la desviación por la calle Santísimo San Pedro, hasta llegar al Museo Arqueológico. El paseo habrá merecido la pena.

El Museo es un precioso palacio con una exposición recogida pero de gran valor y que recorre los principales momentos de la historia de Granada, y del propio Albaicín, donde podemos ver piezas prehistóricas. iberas, romanas y de época nazarí.

Este palacio se llamaba anteriormente Casa Castril. Y por ahí es por donde viene otras de las leyendas del Abaicín.

Y concretamente hemos de remontarnos en el tiempo para llegar a Don César de Zafra, señor de Castril. Cuenta la leyenda que este señor, sabiendo que su único hijo estaba perdidamente enamorada de una gitana que vivía en los aledaños, tuvo una doble ocurrencia. Por un lado, decidió encerrar a su hijo para cortar de raíz los encuentros con su enamorada. Y por otro lado, cortó el agua que sustentaba los huertos de la gitana. Esta le imploró, pero viendo que el ruego era inútil, lo maldijo con que había de morir dentro del agua que se le negaba.

No murió ahogado D. César, pero si es cierto que el féretro que estaba en la capilla ardiente, se lo llevaron las aguas crecidas del cercano rio Darro, y nunca mas se supo. Si a esto le añadimos que los vigilantes y personal del museo hablan de fenómenos paranormales en el edificio, todo se une en una espiral de magia y encantamiento, por otro lado no extraño, teniendo en cuenta la cercanía de los muros mágicos de la Alhambra.

Con todo, no es extraño, pues que si pasea por el Albaicín y tiene la fortuna o la desgracia de trascender el límite entre la realidad y esa extraña dimensión de los desconocido, vea al anochecer, con el reflejo de los muros rojos de la fortaleza, una vieja esperando en la tapia de su huerto, algún extraño penitente con capucha y cirios negros sin ser semana santa, un ataúd flotando por las aguas del Darro, o una chica que se acerca amablemente pidiendo auxilio, resultando ser el espectro de alguna víctima de bandoleros, de la inquisición, o de alguna que otra hechicería.

Lo curioso que nos encontramos con otra leyenda Hernando de Zafra fue el secretario de los Reyes Católicos, y su apoyo en la conquista de Granada le dio sus frutos. Muchas propiedades de la ciudad pasaron a su nombre, entre ellas los cimientos de un antiguo palacio árabe. Encima de ellos construyó la casa de Castril.

 

 

Allí vivía viudo con su hija Elvira. Con tan solo 18 años, ella se enamoró del hijo de su enemigo, Alfonso de Quintanilla, lo que sumado a la mala fama que tenía entre los granadinos lo malhumoraba.

Elvira y Alonso se intentaban ver cuando podía, y fue una de estas noches cuando Hernando de Zafra fue decidido al cuarto de su hija. A Alonso le dio tiempo a escapar por la ventana, así que cuando Hernando entró en la estancia, encontró a su hija desnuda junto al paje real.

Lo mando a colgar allí mismo, en el balcón de la habitación. A Elvira la mando a encerrar en su habitación hasta que un día decidió suicidarse con veneno.

Fuente del amor eterno

La historia de la fuente del amor eterno es una de esas que encantará a las personas románticas.

La leyenda trata sobre Elvira Padilla, hija de Luis Padilla y Miota, que pasaba muchas de sus tardes en la fuente de mármol de su casa esperando el amor verdadero. Y este amor llego un día en forma de napolitano. Gaspar de Facco era un comerciante que, tras ver la belleza de Elvira, decidió pedir audiencia a su padre para pedirle su mano.

 

Luis Padilla no vio bien esta conjunción amorosa, así que Elvira y Gaspar tuvieron que ingeniárselas. Decidieron quedar en la fuente para más tarde escapar a Motril, desde donde pondrían rumbo a Nápoles.

Sus planes no salieron como querían, ya que fueron apresados, y el resultado no pudo ser peor. Gaspar Padilla acabó muerto, y Elvira recluida en el convento de las Comendadoras de Santiago hasta el fin de sus días. Eso sí, el último deseo de Elvira fue pasar unas horas en la fuente. Dice que cuando su madre la encontró tumbada al lado de la fuente, flores hermosas crecían a su alrededor.

Hoy la fuente la visitan aquellos enamorados que conocen la leyenda y quieren jurarse amor eterno, dejando unas flores en ella.

Fuente milagrosa en la cuesta del Realejo

Esta leyenda se puede asemejar a muchas otras que tienen que ver con la fuente de la eterna juventud. En la calle de la cuesta del Realejo existe un pilar renacentista al que supuestamente venían las jóvenes a beber y lavarse, ya que creían en las propiedades mágicas de la fuente.

 

 

Creían que era un agua que las hacia mantenerse jóvenes y guapas. Hoy sigue existiendo, así que, si quieres un tratamiento dermoestético en el centro de Granada, refréscate con el agua de la fuente de la cuesta del Realejo.

La leyenda de Santa Marta

Santa Marta propicio una de las leyendas que han devenido en una fiesta popular de la ciudad de Granada. El vestido de la Tarasca es uno de los secretos que se desvelan durante la feria de Granada, y que cada año se pasea y expone por las calles de la ciudad a lomos de un dragón.

En Tarascón, una ciudad de la Provenza francesa, cuenta la leyenda que vivía una criatura que arrasaba cualquier territorio que tuviera delante. Su nombre era la Tarasca, y mezclaba partes del cuerpo de distintos animales para formar una especie de monstruo.

La Tarasca fue atacada por el rey de Tarascón muchas veces, sin lograr su objetivo de asesinar a la bestia. Un día, Santa Marta decidió encantar a la bestia para encaminarla hacia el castillo, y cuando esta llegó fue asesinada por los soldados de Tarascón sin oponer resistencia.

Callejón Niño del Royo

El barrio del Realejo tiene una de las calles más macabras de todo Granada. Aunque el callejón Niño del Royo puede sonar tierno, su nombre se debe a que en este callejón existía un poste de piedra denominado “royo”. En el “royo” solían colgar los miembros amputados de criminales para que los hechos delictivos no se repitieran. Desde lejos, las piernas y brazos que colgaban del poste parecían un niño, lo que da el nombre completo al callejón.

Calle Arco de las Orejas

Otra vez los macabros castigos de los dirigentes de Granada dan el nombre a una calle situada en el centro de la ciudad. La calle Arco de las Orejas debes su nombre a que esta puerta, que era la única entrada a la plaza Bib-Rambla, servía como “perchero” para colgar las orejas de aquellos criminales condenados a muerte.

 

 

Calle Beso

Y tras dos leyendas sobre calles un poco lúgubres, pasamos a otra con un mejor color. La calle Beso, en el barrio del Albaicín, debes su nombre a una leyenda que incluso puedes leer en unos azulejos que están situados en ella.

La historia cuenta como una hija a la que todo el barrio adoraba apareció muerta de repente en su cama. La madre y todo el barrio lloraban una pérdida irremediable, pero justo antes de que el velatorio acabara, la madre decidió acercarse a su hija para darle un beso en los labios como despedida final. Tras el beso, la hija abrió los ojos poco a poco.

Hay mucha más leyendas de Granada

Aunque hemos intentado traerte las mejores leyendas de Granada, existen muchas más. Conocerlas es la mejor manera de comprender una ciudad que cuenta una pequeña historia en cada rincón. Por lo que las iremos descubriendo poco a poco…..

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