Antigua Diputación De Granada En Calle Mesones. Misterio De Curas, Huesos Y La Antigua Iglesia De La Magdalena.

ANTIGUA DIPUTACIÓN DE GRANADA. UN MISTERIO DE CURAS, HUESOS Y ANTIGUAS IGLESIAS.

Antigua Diputación de Granada

Mezquitas medievales que se transforman en iglesias donde las imágenes se desprenden de las paredes. Rollos de telas que se almacenan entre los muros de una antigua sacristía. Almacenes de lujo que ven cerradas sus puertas. Edificios oficiales como el de la antigua Diputación de Granada que encargan una investigación para develar el porque de los misteriosos fenómenos que aterran a funcionarios y vigilantes.

Y sin embargo ahí está, y todavía en buen uso, porque una ciudad milenaria no puede desprenderse de sus solares, al igual que una madre, por muy terribles que sean, o porque cien maldiciones hayan caído sobre ellos.

Diputación Granada

 

¿Dónde esta la antigua Diputación de Granada?

El edificio de la antigua Diputación de Granada, hoy gerencia Territorial de Catastro, se alza en la céntrica calle Mesones, en el número 26. Muy cerca de la plaza de Bib Rambla y a escasos metros de la Catedral.

Calle Mesones

La historia del Edificio de la Diputación de Granada

Si pudiéramos dar marcha atrás en el tiempo, veríamos como los muros de este edificio pierden sus balcones y sus numerosas ventanas, para convertirse en una mansión mas en penumbras. Tal y como debió de estar allá por el año 1986, en que el equipo Omega fue requerido para realizar la investigación parapsicológica.

Lienzos sin huecos, que era lo que requerían los diseñadores de los centros comerciales, para que los clientes no tuvieran sensación del entorno exterior, ni de la claridad del día, ni nada que pudiera distraerlos de la oferta de compras que los almacenes de la segunda mitad del siglo XX exponían como si de modernos bazares tecnológicos se tratase. Y eso fue la antigua Diputación de Granada, la sede local de los famosos almacenes Woolsworth.

Seguimos nuestro viaje en el tiempo y vemos como estos almacenes se levantan a principios de los años 70 sobre las ruinas de la vieja iglesia de la Magdalena, que desde principios de siglo ejerce como almacén de telas (Almacenes La Magdalena, en recuerdo de la parroquia del mismo nombre que se ubicaba en el solar).

 Iglesia De La Magdalena Granada

Y mas hacia atrás, ya a mediados del siglo XVIII escucharemos las viejas campanas de la iglesia. De la iglesia de la Magdalena. Que años después sería pasto de la voraz desamortización de Mendizabal, y acabaría con sus elementos nobles, decorando otros edificios, como por ejemplo su portada que acabó en las Escuelas del Ave María del Sacromonte.

Templo que se empezó a construir allá por comienzos del siglo XVI, sobre una antigua mezquita, y en una ciudad que mantenía casi por completo su estética nazarí y su aire de ciudad musulmana. Y tanto fue el crecimiento de aquel barrio y de sus feligreses que hubo de ampliarse posteriormente un siglo después.

Un solar lleno de historia en una ciudad cargada de historia. No es de sorprender por tanto que en este tipo de lugares en los que el tiempo se pierde por entre las rendijas de muros que silban su melodía de siglos, a veces se superpongan los planos de nuestra realidad con otras realidades y el lugar en cuestión se convierta en foco de atención de periodistas de lo desconocido y buscadores de lo extraño.

Diputación Provincial De Granada Adquirió El Inmueble

Los solares, como digo, evolucionan a la par que evolucionan la ciudad y sus barrios, pero a veces, ocultan secretos, que van saliendo a la luz conforme las personas pierden el miedo a hablar, o las piquetas de los albañiles, y las palas excavadoras abren las entrañas de los edificios.

Y en el caso de este particular inmueble de la calle Mesones, ya se decía en los tiempos que el templo de la Iglesia de la Magdalena oficiaba sus liturgias, que la iglesia estaba maldita porque las imágenes se desprendían de sus paredes. Una superchería, sin duda, pero cuando el solar pasó a ser almacén de telas, uno de sus dueños acabó ahorcándose de una se sus vigas. ¿Casualidad? o ¿ qué hay de esos supuestos esqueletos de niños, que aparecieron cuando se inició la construcción de los grandes almacenes Woolsworth.? ¿Coincidencias?

Almacenes Woolsworth.

Empiezan los rumores sobre el edificio

El caso es que los almacenes Woolsworth cerraron, y al poco la Diputación  de Granada adquirió el inmueble. Y al poco de estar allí, empiezan a surgir todo tipo de rumores acerca de que tal funcionario ha sentido una presencia, que tal otro ha visto luces que se proyectaban en la pared, que el vigilante vio como una figura alargada y siniestra cruzaba los pasillos, que las maquinas de escribir funcionaban solas, y que los archivos acababan cambiados de sitio. Rumores, sí. Pero todo vaso se llena y es una sola gota de agua la que lo colma. Y esta como era de esperar, llegó.

Funcionarias e incluso mujeres encargadas del servicio de limpieza manifiestan que algo extraño, le está agrediendo abiertamente. Y es cuando el vicepresidente de la Diputación de Granada toma cartas en el asunto y decide encargar una investigación. Y es ahí cuando se pone en marcha el equipo Omega de investigación que se decide a pasar algunas noches en el inmueble.

Ya en la primera, ruidos y luces imposibles, son captados por los investigadores del equipo OMEGA. Las primeras psicofonías no se hacen esperar. Los resultados son mas de lo esperado, y los investigadores vuelven de nuevo otra noche tras haber investigado a fondo la historia del edificio y ser consciente del macabro hallazgo de esqueletos de niños y un adulto tras un muro.

En esta ocasión vuelven pertrechados de grabadoras, cámaras de infrarrojos y hasta de una ouija. La noche no iba a ser tranquila. Los campos electromagnéticos en la zona donde se hallaron los huesos, se desbocan hasta el punto de dañar a uno de los investigadores del equipo OMEGA .

Grupo Omega

 

El padre Benito.

Y es de esa pared, de la que sale un humo, en el que se empieza a ver la forma de una silueta con un rostro definido, que lentamente abandona la sala y se dirige hacia una de las estancias contiguas. Los investigadores realizan un retrato robot del rostro, que después saltará a la prensa y a las televisiones locales. Muchos telespectadores dicen a conocer al misterioso personaje y lo identifican como el padre Benito.

Padre Benito Diputacion De Granada
Dibujo de andrés soria 1989 para el diario ideal

 

A partir de aquí, la leyenda está servida, y todo tipo de rumores y especulaciones se hacen sobre el tema. Ni que decir tiene que el inmueble consolida su fama de lugar encantado, hasta el punto que ya sea por incomodidad física o psíquica, las instalaciones de la Diputación de Granada acabarán, a su vez, siendo trasladadas, para tranquilidad de sus trabajadores.

Y así durante 30 años, la leyenda de este edificio y los fantasmas de la Diputación de Granada, empieza a formar parte del acervo paranormal de la capital granadina. A lo largo de todo este tiempo siguen produciéndose investigaciones y se van desvelando testimonios de personas que tuvieron contacto con aquellos acontecimientos. Y cada una de ellas corrobora, que efectivamente algo extraño ocurría en aquel edificio, e incluso fenómenos claro de apariciones.

Fantamas Diputacion De Granada

 

¿Qué hay realmente de cierto en toda esta historia?

¿Es un fenómeno de sugestión colectiva? ¿Qué hay de verdad en esas extrañas luces en un lugar sin ventanas, o de esos lamentos de niños que se escuchaban en el edificio a altas horas de la noche? Todos sabemos que la carga de una leyenda, en un lugar con una fuerte carga histórica, de noche, a oscuras, y esperando encontrar algo puede hacer que veamos lo que queremos, o mejor dicho, lo que no queremos ver.

Pero ahí quedan esos testimonios, la prensa escrita, los hallazgos, esa petición de la Diputación a ese equipo de investigadores del Grupo Omega, y esa sombra que cae sobre todos los usos que el edifico ha tenido, hasta conseguir que las personas que lo habitaban acaben abandonando el lugar. Es posible que todo sea el agua del eco de un rio que suena en nuestros pensamientos mas funestos, o en el morbo que nos producen estos encuentros con un mas allá que la ciencia mas ecléctica trata de borrar, y con ello la esperanza de una vida tras la muerte.

Así, que si se ven obligados a realizar una gestión en el Catastro de Granada, y en la cola de espera, se topan con un fraile, o escuchan el lamento de algún infante, tengan siempre una buena excusa para tener la puerta de salida lo mas cercana posible.

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